Acho, soy un tío, ¿puedo ser feminista?

 

Nos enfrentamos a una de las preguntas del millón de los últimos tiempos. Lo fundamental y más importante es que es imposible responder sin situarse primero y saber:

¿Qué es ser feminista?

Es cierto que el feminismo en sí tiene un nexo de unión clave, que es conseguir el empoderamiento, el espacio, la desubyugación de la mujer en la sociedad actual. Ojalá fuese fácil contestar esta pregunta, francamente, pero debo decirte que hay tantos feminismos como feministas, y cada una se orienta en una manera más específica. Entonces, ¿qué?  Es común el planteamiento de la igualdad de la mujer y el hombre, pero eso sería introducir la igualdad dentro del patriarcado ya creado e impuesto. Por lo tanto, esta abertura a los feminismos es esencial para combatir no solo esta desigualdad formada durante siglos, si no el sistema que lo impone.

Parece que nadie estaría en contra de esto, pero vemos muchos detractores últimamente sobre que si feminazis, historias pa’ no dormir, etc. pero los hay, quizás porque se sienten amenzados desde su cúpula de privilegios. Si no quieres empatizar no lo hagas, pero no des la brasa. Reconozco que no has elegido ser blanco, heterosexual, cisgénero, europeo, sin problemas sociales, etc. Es una incomodidad, tienes siempre que estar a la altura de tu escala social, la máxima, ese mínimo porcentaje mundial. Tu pregunta era si puedes ser feminista, si quieres ese espacio de la mujer y no condenarla, asúmelo, todos somos machistas y sí, queda muchísimo camino por recorrer, así que empieza a asumir realidades, enfócalas desde otro ángulo y entiende las imposiciones sociales.

Bueno, vamos a centrarnos en lo que nos acontece, que si no escribo una enciclopedia. El papel del hombre en el feminismo. Según Greta Gaard, no se puede teorizar sobre algo que no vives, o intentar dar esa teoría a las personas que sufren la imposición, deben ser ellas las que se subleven a esa subyugación que las condena. Por lo tanto, deberías ayudar, deberías dejar espacio, deberías empatizar, deberías dar fuerza, a fin de cuentas, las mujeres son las que deben luchar por sus derechos, simplemente no te impongas ni sientas una amenaza, entiende que la historia siempre les ha impuesto una situación desventajosa, injusta y desmeritoria. El paternalismo histórico te sigue condicionando, solo piénsalo dos veces.

Que te hagas la pregunta de “Acho, soy un tío, ¿puedo ser feminista?” es el primer paso. Podría haber desarrollado demasiadas teorías en este artículo y seguir profundizando, pero ese ya es el siguiente paso que debes dar. Judith Butler, Virginia Woolf, Gloria Anzaldúa, Bell Hooks (sic), Mary Wollstonecraft, son algunas teóricas para ir abriendo el apetito. Solo espero que hayas sabido que sí, que puedes ser feminista, que deberías preguntar sin miedo en cómo mejorar poco a poco (hasta las más feministas siguen haciéndolo) y que deberías tener ese impulso de querer conseguir un mundo más justo que nos permita apartar la mirada de las injusticias de clase, la explotación económica, las diferencias culturales y la discriminación sexual, un reino celestial de auto-expresión y comunicación desinteresada mucho más equilibrado que este asqueroso mundo, algo que nos permitirá desprendernos de todos nuestros prejuicios, contingencias y servidumbres. Pero seguir siendo quienes somos y reconocernos unos a otros a través de nuestra común humanidad.

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