‘Cruzar el río’ con Rosa Campos Gómez

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Entrevistamos a la escritora que dibuja a Cieza y reivindica los cuidados en su última novela publicada

Miriam Salinas Guirao

Rosa Campos pinta, con letras que dibujan, la historia de una familia en los años complicados de la crisis (2012, 2013). Eso es la excusa para perfilar un canto a la vida; los cuidados contemplan una línea sostenida a lo largo de la novela, cuidados que oscilan hacia todas las direcciones pero que parten de la raíz maternal de Amalia, que debe cruzar media España para sacar adelante a su familia. El lugar donde van a parar es Segisa, el pueblo natal de sus padres. Aquí Cieza se huele, se lee, se ve, se toca y se saborea. También la huerta y el amor por la tierra que alimenta, sobre todo gracias a la labor de Pascual, el padre de Amalia, que permite personificar la esencia de la madurez cálida, del abuelo y del padre que regala víveres e historias, calor y enseñanza atenta, sin imposición reñida.

La naturaleza y los cuidados

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Cruzar el río (Ed. Tres Columnas, 2018) es la última novela publicada de Rosa Campos  Gómez, calasparreña que reside en Cieza desde hace más tres décadas. Para la escritora el río es “la vida hasta que llega al mar”. Ha querido retratar las relaciones intergeneracionales que conforman la sociedad, pero también ha querido llamar la atención sobre el cuidado de la naturaleza, sobre lo indispensable del cuidado de la tierra que impide que traspase el hambre. Ha homenajeado a Cieza, la localidad que ama, y la ha situado como el marco donde transcurre la historia de Amalia, de su padre, Pascual, y de sus hijos, Desta y Carlos.

“Pienso en tu madre, en la mía, y en todas las mujeres que han trabajado toda su vida y a las que nadie ha pagado por ello, a las que las ha tenido en cuenta como trabajadoras netas (…) ¿Quiénes han urdido esta trama? ¿Desde cuándo? ¿Por qué se consintió?… Podríamos decir, a grosso modo, que se urdió desde el poder dominante de unos primeros cuatro, y que fueron puliendo los sucesivos cuatro de turno, sin dejar de sumar adeptos porque a muchos esta urdimbre les ha ido viviendo como la sal al bacalao; y claro, ante tanta comodidad bien curada y en bandeja, no les ha quedado otra, siglo tras siglo, que aferrarse a ella, como las liendres al pelo…”, estas palabras son el grito vencedor del letargo de Amalia, segisana, madre soltera, joven, mujer fuerte que crece a lo largo de las páginas. Es una voz feminista que en busca de la igualdad recorre su propia marcha, se recompone y se analiza.

El texto incluye las palabras sinceras de Desta, la hija de Amalia, que quiere ser periodista y relata una crónica en primera persona de lo que va ocurriendo en su vida. Desta escribe un diario que recoge su enfado y su rabia, su amor y sus esperanzas, una perspectiva inocente y clara de la situación que compone la escritora de la obra, Rosa Campos.

Escenario ciezano conocido

De principio a fin la voz curtida, firme y dulce, de Rosa conduce al lector en un escenario conocido, con personajes ficticios. La novela se adereza con coloquialismos, con comidas y lugares de Cieza. Como un reflejo claro en el transcurso del río Blanco, el que recorre Segisa, los personajes de la novela se verán cruzando el agua que completa su vida.

También la culpa repara en las letras, el sentimiento explorado en su más clara esencia: la de un pensamiento transparente que adolece, incluso contagia. Sobrevuelan sombras en la novela que rellenan momentos cumbre en el lapso de las palabras, como Pura, la vecina que ayuda a expiar las baladas gélidas. También Ricardo, el padre ausente, la pareja de Amalia, que influye en la trama más por su desaparición que por su presencia. Y Elías, desde la tinta inicial, el amigo eterno de Amalia, supone un misterio a descubrir por Desta, y con ella, de los lectores.

El mundo rural, las cosas de Cieza

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Pero no se queda ahí, el mundo rural, el trabajo del esparto, el idioma, incluso la música perfilan toda la narración. Las canciones como la de Tam Tam Go, ‘Espaldas mojadas’, supone una línea que hilvana el desarrollo de la acción. “Voy cruzando el rio, sabes que te quiero, no hay mucho dinero, lo he pasado mal. Y si me alcanza el acero  recuérdame cómo he sido en la lucha, que he sido bravo y sincero, por favor, quédate tú con mi sombrero, espérame, la vida fue muy dura allí”. Los acordes cantan hasta al título de la obra.

Ilustración del artista local José Víctor Villalba

La ilustración de la novela lleva el arte local de José Víctor Villalba: sobre azules una silueta, cabeza arriba manos al cielo, salvando su nariz de las aguas, respirando para avanzar, cruza el río. La orilla adivina verdes, olores de ribera. Atardece con los rosas en el cielo perceptible, que envuelve las letras de Rosa; la figura, que va por el agua, va por la mitad del camino. La portada y lo de dentro cubren a Cieza casi como un imperativo suave, como la encrucijada que siempre ha existido y que condimentan las letras y el pincel.

Las descripciones, inevitablemente, se mastican en la boca, también la crítica puntual, leve y amable, que no debe pasar desapercibida escondidas entre las letras. Las fiestas de Cieza, sus tradiciones, y sus lugares: “El olor de la tierra mojada desprendía hondura, la montaña con forma de seno, se vestía de añil, partiéndose horizontalmente por un cerco de nubes con variedad de grises, otorgando a su cima un misterioso halo. Más abajo, las palmeras esbeltas y un pino grande, de perfil redondo y vaporoso desde la lejanía, se ofrecían majestuosos a sus miradas”.

Rosa ha querido crear una historia de apoyo generacional, de vínculos, de cuidados, de tierra y agua, unas palabras que merecen leerse.

Licenciada en Historia del Arte (UMU), ha publicado trabajos de investigación histórico-artística y libros de poesía y relato, e impartido talleres de dibujo y pintura. Ha recibido el Primer Premio ex aequo “III Memorial Mariano Camacho de Investigación” por Las Pinturas del Paseo de Cieza; Premio-Selección “II Certamen Ángeles Palazón de Cuentos de Navidad” por Gaspara; y 2º Premio de Poesía “Sólo para Mujeres” por Soy Mujer. Ha coordinado Cultura de Notas,  participado en varias publicaciones en colectivo y publicado artículos en diferentes medios. Forma parte del Grupo de Literatura “La Sierpe y el Laúd”.

 

 

 

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