Los temblores de Cieza en marzo de 1883

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Hace 136 años Cieza apareció en la prensa nacional: el tercer mes de 1883 sacudió la localidad

Miriam Salinas Guirao

En marzo de 1883 la tierra en Cieza tembló. La prensa nacional y regional se hacía eco de los números temblores que sacudieron la localidad. En el Catálogo sísmico de la Península Ibérica (880 a. C.-1900) se certifican dos terremotos: el 7 de marzo a las 11:40 horas  y el 23 de marzo a las 2:00 horas de la madrugada.

El 9 de marzo de 1883 en La Paz de Murcia: “Comunican de Murcia que a las once y cuarenta minutos de la mañana de ayer se sintió en la villa de Cieza un temblor de tierra de un segundo de duración” y en otros medios añadían “se han sentido cuatro temblores de tierra sin que ocasionen ningún incidente desagradable”.

El 24 de marzo de 1883 en La Vanguardia: “Ayer por la madrugada hubo un temblor de tierra en Cieza, siendo de dos segundos su duración, sin que hayan ocurrido desgracias”, en La Paz de Murcia, además se daba la hora: dos de la madrugada.

Las noticias recorrieron la prensa nacional: El Constitucional Dinástico, La Correspondencia de España, El Liberal, El Correo de Cantabria, El Áncora, La Opinión, El Balear, El Bien Público, El Fígaro, La Discusión, La Iberia, El Siglo Futuro, El Globo, El Día… Tanto es así que en El Globo, el 11 de marzo se atrevían a bromear: “¡Anda! ¡Anda! Cuatro temblores de tierra ha habido en Cieza en un solo día. ¡Vea usted! Si yo fuera ministro pronto arreglaba eso. Nombrando a Cañamaque mísero gobernador de Murcia”.

No era casualidad que en Cieza se registraran temblores tan de seguido en ese mes de marzo de 1883, en la Región de Murcia durante los años 1882 y 1883 hubo sucesivos terremotos registrados. Una de las localidades más afectadas fue Archena. Como explica Ricardo Montes Bernárdez en su investigación ‘Desastres naturales en la Región de Murcia 1800-1930’: “Todo comenzaba el 13 de octubre de 1882, a las tres y media de la madrugada. La sacudida fue tan fuerte que la población salió a la calle asustada. Quince días después, el día 28, a las ocho de la noche se sufrió un fuerte sismo, seguido de una pequeña réplica. Tras unos días de descanso, el 6 de noviembre, también a las ocho de la noche, se percibía un nuevo terremoto, seguido de dos réplicas. Esa misma noche, a las tres y media de la madrugada el movimiento fue tan fuerte que varias casas quedaron destruidas, al tiempo, del monte a espaldas de la Casa de Postas se desprendía algún risco. Media hora después se percibían varias réplicas. Sin haberse repuesto, la noche del 7 al 8, a las dos de la madrugada se volvían a sentir tres pequeños temblores, seguidos de otros dos el martes día 9, a las tres de la mañana. Al día siguiente se producía otro pequeño, a las seis y media de la mañana. El terremoto del día 9 se sentía en Fortuna. El día diez se sentían hasta veinte sismos. Los diez primeros de diez segundos de duración, y las diez replicas posteriores de sólo dos segundos cada una. Los archeneros volvían a ponerse nerviosos entre el 7 y el 11 de enero de 1883 con nuevos terremotos y tras varios días de descanso volvían a sentirlos entre el 26 de enero y el 20 de febrero. Casi cinco meses de tensión en las calles”.

La falla del Segura2. 1883

Desde que se tienen registros se ha ido recopilando cierto nivel de sismicidad en la zona. La falla del Segura podría explicar estos sucesos. ¿Qué es? Es un “destacado accidente tectónico que, en sentido rectilíneo, se extiende desde Cieza hasta Ceutí-Lorquí. No es realmente una falla sencilla, sino una alineación de fracturas, fallas, pliegues-fallas, desgajes, etc., por los cuales corre el Segura en el trayecto citado, y dicho río continúa actualmente con su labor erosiva ahondando la brecha abierta por las acciones dinámico-internas.” (El sismo del Segura Medio, estudio de Alfonso Rey Pastor de 25 de agosto de 1940, recuperado por el Instituto Geográfico Nacional). La falla del Segura se extiende desde Cieza a Archena, recortando terreno, formando pliegues por donde las aguas del Segura discurren. Según este la determinación de la profundidad focal, basada en los tiempos de recorrido de las ondas sísmicas registradas en diferentes estaciones, es de 14 kilómetros, y aunque esta cifra responda solamente a una aproximación, el error no ha de exceder de dos a tres kilómetros  más o menos. “Este cálculo nos dice que, en efecto, existe ese accidente tectónico supuesto y su situación se halla por bajo de las series secundaria y terciaria. Hay que pensar en que el emplazamiento del foco sísmico tiene que estar en la capa granítica o granítico-paleozoica de los antiguos pliegues hercinianos, teniendo en cuenta que el bloque fondo del Geosinclinal bético debió descender bastante respecto a los dos pilares extremos”. En la línea sísmica del Segura Medio hay tres núcleos de focos sísmicos: el de Blanca de Ojós, el de Ceutí y el de Alguazas; los dos últimos son de más frecuencia que el primero. “Los sismos del Segura Medio pueden ser influidos por las tensiones procedentes del S. como consecuencia de la basculación del bloque costero, lo cual es bien manifiesto, según puede apreciarse por el buzamiento suave hacia el SE. en los terrenos pliocenos de la Vega del Bajo Segura, y aun por lo del mioceno superior. En la propagación del movimiento por la superficie terrestre, se ha visto cómo los mantos terciarios y cuaternarios han producido un reforzamiento aparente de intensidad independiente de la génesis del sismo”, según el estudio citado.

Volviendo a los movimientos de tierra de la Cieza de 1883, la oleada de terremotos alertó a la población de la Región. En Murcia, dos meses antes, el 16 de enero de 1883, un sismo de 6 segundos se percibía en los pueblos del entorno. “Desde once localidades se envió un informe, coincidían los sismos con un huracán que produjo importantes daños en la huerta. Entre las tres y media de la madrugada y las cuatro lo percibieron desde Beniaján a Alcantarilla, también se sintió en Librilla, Alguazas, Molina, Mula, Ricote, Ojós, Ceutí, Blanca y Archena, con duraciones que oscilaron entre dos y cinco segundos. En el Cabezo de Torres duró sesenta y nueve segundos. Las réplicas fueron especialmente importantes en Alguazas, Mula, Ojós y Ricote. Las misas se celebraron en las puertas de las iglesias, por temor a posibles hundimientos”, como se puede leer en la investigación de Montes.

Hace 136 años Cieza temblaba, a pesar de que coincidió con un periodo de sismos elevado en la Región, los efectos de los terremotos de ese 1883 no trajeron pérdidas humanas documentadas. Según Ricardo Montes, que investigó los desastres naturales en la Región de Murcia desde 1800 a 1930, “los terremotos han elegido hora y lugar a lo largo de la historia de nuestra región. Las seis treinta de la mañana, en torno a las ocho de la mañana, ocho de la tarde y las tres y media de la madrugada son sus preferidas”. Los temblores de Cieza que ocuparon la prensa nacional durante marzo de 1883 quedaron grabados brevemente en España, las gentes del pueblo y de la Región de Murcia los sumaron al año de intensa actividad sísmica.

 

 

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