Insectos, un relato de Elena Sánchez

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INSECTOS Elena Hernández Es posible que me guste gritar o puede que simplemente se trate de una costumbre infantil, de cuando gritaba porque otros lo hacían. El alboroto solía empezar cuando alguien daba la voz de alarma. La mayoría de las veces ni siquiera llegaba a tiempo para saber de qué se trataba. Recuerdo que la situación se resolvía rápido, con dos golpes de zapatilla: ¡zas!, ¡zas! Después el cadáver iba directo al cubo de la basura. La curiosidad me hacía ir a mirar y volver a gritar si observaba…

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‘Pedro’

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Relato de una lectora Encarna Texto completo: Te encontré temblando en el suelo al doblar la esquina a la subida de una cuesta. Intenté pasar de largo, pensando que no podría evitarse, y al volver la cabeza seguía viéndote débil pero con tantas ansias de vivir… Enfrente, en el comedor social, me decían: -“Se está muriendo, por el golpe que se ha llevado al caer. Pero si no lleva sangre, ni nada. Solo dele agua”- Y bebió-. “Llévatelo al veterinario. Él le dará insectos”. Salgo de una calle y entro…

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‘Riesgos y desafíos’, un relato de Elena Sánchez

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RIESGOS Y DESAFIOS Elena Sánchez Todos los veranos muere alguien en esta playa, le había dicho su suegra la primera vez que veraneaba con la familia de su marido. Habían llegado antes del medio día, sin tiempo para bajar a la playa. Esperaron hasta después de la siesta. El mar estaba en calma. Había decidido nadar, nadar sin descanso hasta que el cuerpo le pidiera volver. El agua cada vez estaba más fría, señal de que la profundidad crecía bajo su cuerpo. Le pareció escuchar a lo lejos la voz…

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Relato navideño de Elena Sánchez

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   Fotografía de Nuria Hernández Los ángeles de Dios “Rafael, quería que mi nombre fuera Rafael. Papá engordaba mi frágil y todavía débil existencia con historias sobre mi futuro. Le gustaba hacer planes, especular sobre mis aficiones, mis gustos, sobre los lugares que visitaríamos juntos. En secreto, albergaba la esperanza de que fuera misericordioso como la mujer que me traería al mundo. ¡Rafael, se llamará Rafael! Lo repetía sin cesar. Yo no era más que un soplo de vida incorpóreo, sin sustancia, pero papá me quería de carne y hueso….

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