Vanessa Rojas Camacho y la fuerza de la creación

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ENTREVISTA

La artista ciezana, heredera de Lilith, que expresa sin hablar 

Miriam Salinas Guirao

Vanessa es pura energía, la fuerza de la creación. Su primer recuerdo la ata al mundo del arte, al mundo donde expresar no requiere de palabras. Su sensibilidad, puntilla fina que no se aprende, acapara el primer vistazo a sus obras. No se queda solo ahí. Le encanta enseñar, preparar el terreno de jóvenes y mayores: poner la tabla, el molde, la arcilla, los colores y la chispa para que la creatividad personal viva fuera del cráneo.

Su obra se cuenta mejor por el final, por el resumen más vivido que han hecho sus manos: “Se trata de un proyecto escultórico que representa a Lilith, la primera mujer que tuvo Adán, la cual nombran en los textos apócrifos y por ser una mujer independiente, que aspiraba a obtener la igualdad entre ella y Adán, fue desterrada del paraíso y posteriormente en la traducciones y reinterpretaciones de la Biblia, fue borrada de ella. Yo pretendo darle mayor visibilidad a la igualdad del mismo modo que ella”.

Lilith

Una tradición hebrea trastocaba el Génesis de la Biblia, consideraba que hubo otra mujer antes de Eva, que terminó abandonando el Paraíso al ver frustrado su intento de imponerse frente a Adán. Esta historia ha quedado como símbolo en la religión judía del adulterio, porque Lilith, bella e indómita, lejos de Adán se convertía en un demonio. Antes que los hebreos, lo anunció Mesopotamia, según el arqueólogo británico Reginald Campbell Thompson contaba ya con la leyenda: “Un grupo de demonios femeninos derivado de la criatura Lilitú (Lilu, Lilitu y Ardat Lili) con unas características que responden a esta figura mitológica: eran mitad humanas y mitad divinas, usaban la seducción y el erotismo como armas; y la noche era su hábitat natural. Todos estos súcubos, en cualquier caso, tenían las cualidades de lo que luego se ha representado como los vampiros, aunque cubiertos de pelo, y derivaban de la palabra «viento» o «espíritu». Esta tradición habría pasado más tarde a la cultura judía a través de los semíticos residentes en Babilonia. Los judíos adaptaron así al hebreo el nombre de esta criatura maligna hasta vincularlo posiblemente a la palabra «laila» (traducido como noche)” (César Cervera para ABC).

Vanessa retiene como primeros recuerdos sus trazos en un dibujo, con apenas dientes, en la casa de sus padres. “Mis juegos siempre fueron crear, dibujar y pintar, me encantaba. Si me daban una muñeca, me dedicaba a recortar telas y coserle vestidos. Con el paso del tiempo tenía más claro que mi vida estaría relacionada con mi pasión y aun cuando el Bachiller de Arte no se ofrecía en Cieza, conté con la ayuda de mis padres y mi primo Manuel, a los que aprovecho para dar las gracias, para empezarlo en Murcia y terminarlo en Cieza. Soy bastante inquieta y no he parado ni pienso hacerlo. Estudié el módulo superior de Técnico de Desarrollo de Proyectos y trabajé durante años en estudios de arquitectura, algo que también echo de menos, aunque soy más de mancharme las manos. Después volví a la escuela de Arte de Murcia para estudiar Escultura, algo que me ha fascinado tanto por el ambiente como por los profesores y compañeros, aparte de los conocimientos adquiridos”.vanesa2

Como Lilith fue valiente y decidió tomar la decisión de crear su propio universo, Pintapinto: “Siempre ha rondado en mi mente desde que me recuerdo a mí misma de pequeña coloreando con una caja de lápices Alpino, o en el colegio o en casa cuando me preguntaban: ‘¿Qué quieres ser de mayor?’, a lo que yo respondía: ‘Profesora de manualidades’; me encantaba todo lo relacionado con el arte, la pintura, la escultura, la arquitectura, etc., hasta que llegó el día en el que mi sueño se hizo realidad”. De su esfuerzo y de su aprendizaje nació el centro creativo Pintapinto, un rincón para los deseos de la creatividad. Vanessa es la directora de orquesta que va explicando paso a paso el proceso para crear, con indicaciones pero desde cierta distancia, la suficiente para que el alumno decida cómo expresar. Habla para grandes y pequeños, pero cuando los alumnos son niños intenta hacerlo de forma divertida “que es como mejor aprenden”.

En su descripción de Facebook advierte: “Tú hijo será médico, dentista, pianista, pero siempre destacará el más creativo”. Declaración de intenciones. ¿Es la creatividad una capacidad aplicable a todas las profesiones? Vanessa cree que sí: “La creatividad sí puede aplicarse a todas las profesiones, ya que puede utilizarse para resolver cualquier problema buscando distintas soluciones mediante intuiciones o combinaciones de ideas originales, llegando a varias soluciones al problema”.

¿Existe un límite de edad para aprender a expresar con las artes plásticas? Lo tiene claro: “No”. Para Vanessa el límite solo está en la mente de las personas: “La edad no tiene nada que ver para expresar sentimientos a través del arte. He trabajado con personas mayores que por no tener tiempo han empezado a pintar una vez jubilados y puedo asegurar que el entusiasmo es el mismo que el de un estudiante quinceañero”.vanesa-3

La expresión

La expresión, la forma hablada del ser: manifestar con palabras, miradas o gestos lo que se quiere dar a entender, como dice la RAE. La boca puede callar, pero al cuerpo le cuesta más no sentir. Freud y Bécquer proponían ejemplos: “El que tiene ojos para ver y oídos para escuchar puede convencerse a sí mismo de que ningún mortal puede mantener un secreto. Si sus labios son silenciosos, parlotean con sus dedos; la traición rezuma de ellos a través de todos sus poros” (Sigmund Freud). “Sabe, si alguna vez tus labios rojos/quema invisible atmósfera abrasada, /que el alma que hablar puede con los ojos, /también puede besar con la mirada” (Rima XX de Gustavo Adolfo Bécquer). Vanessa les da la razón, ella no necesita hablar para expresar lo que quiere: “Para mí cada pieza o pintura tiene un significado que puedo guardarme o compartirlo, porque cada persona es capaz de interpretar las cosas a su manera”. De la enseñanza, se queda con la satisfacción que sienten los niños “cuando ven que han creado algo de la nada de lo que se sienten orgullosos y ven que son libres creando”. Libres. Como el intento de Lilith, como el discurrir de las manos que moldean. Como la fuerza de la creación.

 

 

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