¿Qué tiene que ver el porno con la ‘Manada’?

Ha vuelto a suceder. Las palabras más buscadas en las páginas porno vuelven a ser “La manada” y “violación”. Que la mayoría de la población española fantasee con esto es un hecho sintomático de que no han sido 5 chavales, ni siquiera como se pretende achacar en la mass media, a un porcentaje reducido de hombres perturbados. El machismo cada vez es más visible, y nuestra época está muy lejos de haber podido aplacar una milésima parte de él. Y todo esto se vuelve doscientas mil veces más preocupante al ver que las estadísticas aseguran que en torno a los 11 años, los jóvenes comienzan a consumir porno. Un 80 por ciento de los menores entre 13 y 18 años afirman haber observado contenidos sexuales como conducta normal.

Dejando de lado lo que representan las imágenes y el daño que pueden hacer al imaginario colectivo sobre una relación sexual sana, la mayoría de las actrices forman parte de una red de trata. Y cada vez aumenta más, las mafias han encontrado un negocio de millones de dólares que tiene una amplitud y accesibilidad universal. Y la filtración de vídeos sin consentimiento es una dinámica muy frecuente de hace unos años para acá. No nos extrañan estos datos cuando vemos todas las chicas que hay en las principales webs porno.

Y aunque estén libre de trata, si tenemos en mente las películas porno de las principales productoras, en la gran mayoría se puede ver una posición desigual en torno a la relación que se está manteniendo. Las vejaciones a la/s mujer/es son constantes. No es de extrañar que en los últimos tiempos se haya registrado una tasa demasiado alta de actrices porno de prestigio que se han suicidado. La propia Jennifer Lawrence confesó haberse sentido violada por todo el mundo cuando se filtraron sus vídeos personales.

Todo esto es preocupante, y el sexo es (o debería ser) una de las experiencias más maravillosas que nos brinda nuestra naturaleza, y queremos que vuelva a suceder. Y el porno es el responsable de la visión que tenemos con respecto a nuestras relaciones. Por eso es tan esencial la nueva vertiente que intenta combatir contra todo lo anteriormente mencionado, el Postporno. Darle la vuelta al enfoque patriarcal que tantos años ha perpetuado la cosificación de la mujer.  Tristemente vivimos en una sociedad cada vez más capitalista, así que la única manera de visibilizarlo es consumiéndolo, y ampliándolo. Y rechazar el tipo de película vejatoria, desagradable, humilladora y condenatoria. Ya se empiezan a ver directoras con renombre mundial, como Erika Lust (quien ha llegado a aparecer en la serie Black Mirror), y muchas productoras en todo el mundo que apuestan por una diversidad sexual, de cuerpos y de relación saludable.

¿Todavía estás aquí? Corre a buscar una web sin trazas de esclavitud ni de patriarcado.

 

 

 

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